martes, 28 de diciembre de 2010

Hoy quiero refugiarme en un Dios, uno que sea cálido, cariñoso, paciente y que lo comprenda todo, hoy quiero sentir que realmente hay algo mucho mas grande que yo, que pueda cogerme de la mano y tirar de ella cuando ya no quiero avanzar, uno que me haga comprender porque hay noches en que mis ojos se llenan de aquel liquido salino y que también como por arte de magia las pueda secar... Hoy quiero un Dios... uno que me diga que a pesar de todo, las cosas realmente saldrán bien, que las heridas no duelen tanto como parecen... que haga que mi felicidad dure un poquito mas... que no me deje destruir las cosas que mas quiero... pero no hay, o por lo menos yo aun no me tropiezo con el y sigo destruyendo lo que mas quiero, mi felicidad aun no dura lo suficiente, las heridas aveces si duelen mas de lo que pienso y las cosas se siguen retorciendo al punto de no poder verlas.

Hoy quiero, quiero alguien o algo que me abra sus brazos y que me abrace sin preguntar, porque definitivamente la fuerza ya no me da para razonar y darle sentido a todo.

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