miércoles, 30 de julio de 2008

Las cosas como son


Que es aquello que justifico que un creyeras en lo que hoy se desmorona frente a ti ?

Al parecer volvimos a pecar de ingenuidad, pero no nos decepcionamos, claro que no, ya que siempre supiste aquel detalle que encontraste por hay podría volver a acontecer, pero claro en ti es mas fuerte las ganas de creer, que todo puede cambiar, a darte cuenta que algunas costumbres, nunca, jamas, cambian, aunque pasen años. Nuestra naturaleza humana al parecer es mas fuerte o sera aquella naturaleza animal que algunos tienen aquella en donde solo quieren satisfacer sus necesidades más básicas. Porque si fuera humana no haríamos daño inconscientemente y menos consientes del dolor provocado, no jugaríamos a los dados con aquello que es apreciado, no habría en una mirada algo muy distinto a las acciones expuestas.

Pero que se puede hacer, si nosotros los seres humanos tenemos quizás la mala manía de creer, creer en una acción, en una persona, en una simple promesa, en la palabra mas simple, en un simple libro, porque creer nos llena por dentro, nos inspira, nos hace ver que quizás el mundo no es tan hostil como aparenta, literalemente el hombre no puede vivir si no cree en algo.

Cree, glauben вярвам, věřit, vjerovati, tro, uskoo, croire es algo tan pequeño, pero que puede provocar un gran mal o la mejor dicha.


domingo, 27 de julio de 2008

Quizás


Que querías sentir, cuando pensaste que aquello como la posibilidad que te brindaría lo buscado?

siempre quisiste algo que te llenara el alma, que tocara aquel corazón gélido, y así fue, se instalaron allí y como resultado de aquella gracia, sin medida florecio la dicha, todo se lleno de alegría, nada podía ser tan terrible, nada podía ser difícil.
A tu lado sentiste la perfección, sentías que el viento soplaba a tu favor y sin saber que en tu camino se asoma la nube más gris, aquella que nunca pudiste imaginar, pronosticando un tristeza tan grande, tanto, que quizás te partiría el alma, el corazón quedaría destrozado a tal grado que por primera vez el mundo podría ver al aquel cielo azabache llover sin la luna a su lado, y quizás así cerrarías tu alma a aquel mundo, ese mundo hostil que dentro de muy poco se dejara sentir.