jueves, 18 de septiembre de 2008

No es necesario Hablar


Él se durmió en seguida. Yo me quedé despierta un largo rato, pensando en la neblina, en la plaza allá fuera, en el vino y en la conversación. Leí el manuscrito que me había prestado y me sentí feliz; Dios así realmente existiera, era Padre y Madre.
Después apagué la luz, y me quedé pensando en el silencio junto a la fuente. Fue en aquellos momentos en los que no conversábamos cuando percibí lo cerca que estaba de él.
Ninguno de los dos había dicho nada. No es necesario hablar del amor, porque el amor tiene su propia voz, y habla por sí mismo. Aquella noche, en la orilla de la fuente, el silencio permitió que nuestros corazones se acercasen y se conociesen mejor. Así, mi corazón oyó lo que decía su corazón, y se sintió feliz


Paulo Coelho
A orillas del rió piedra me senté y lloré

No hay comentarios: